Marxismo para entender a Barroso

Cuando la realidad resulta difícil de comprender, siempre conviene buscar refugio intelectual en los clásicos. Un consejo especialmente pret a porter en Bruselas, donde a menudo lo que se intenta es complacer a 27 Estados miembros, tres instituciones celosas como adolescentes, familias políticas, zonas geográficas y equilibrios históricos. Una interminable lista de peticiones que entraron en la chistera de la presidencia de la Comisión Europea, y de la que salió un conejo con la cara de José Manuel Durao Barroso, el único candidato.

Cuestión de magia para unos, y pura incomprensión para otros, que sea tan bienvenido el candidato conservador por los socialistas. Los que todavía permanecen con la boca abierta releerán a los sabios para buscar algunas luces y, como dijo el más sarnoso de estos clásicos, Groucho Marx, y recordó el jueves un compañero, “éstos son mis principios, y si no le gustan aquí tengo otros”.

La confirmación de Barroso otros cinco años al frente de la Comisión todavía tiene que atravesar un tortuoso procedimiento que, como recordó otro periodista haciendo gala de marxismo (de la escuela de Groucho) resulta totalmente transparente para los sabios comunitarios o, en su lugar, “que alguien me busque un niño de cinco años”. El camino formal está lleno de recovecos legales y detalles procedimentales que permiten a cada uno de los interesados, países y Eurocámara, ordeñar a gusto las ubres europeas.

Básicamente, el portugués queda designado por los países, y se tanteará si cuenta con la presumible mayoría en el Parlamento para ser nombrado a mitad de julio. Y, como para Barroso su peor enemigo es el tiempo, la confirmación podrá llegar por escrito, sin necesidad de convocar una cumbre extraordinaria. Como nos dijo uno de los portavoces más escuchados, es muy poco elegante que te elijan jefe del Ejecutivo por email.

Un calendario que pasa lento para el presidente casi reelecto, porque si finalmente se abre el debate de su candidatura, el melón se puede llenar de moscas, como me comentó uno de los veteranos de su partido. El enemigo duerme en su casa, ya que son sus compañeros ideológicos Angela Merkel y Nicolás Sarkozy los que están disfrutando alargando la agonía del portugués para conseguir mejores carteras económicas en la nueva comisión. Además, con cada día que pasa, se abona el terreno para que pueda crecer una inesperada alternativa dentro de su partido y que, a la vez, diera una vía de escape a la ruidosa campaña de “cualquiera menos Barroso”, de los socialistas y los verdes. A los progresistas, con sus jefes de Gobierno subiéndose al barco de Barroso, sólo les ha quedado sacar la tibia y la calavera para intentar hacer alguna escaramuza, pero sin un candidato propio al que apoyar, sólo un nuevo nombre de consenso entre los populares les dejaría una digna salida para su mediática protesta.

Barroso es sólo la mitad del problema que los conservadores del Partido Popular Europeo (PPE) tienen que solucionar. El rompecabezas BB, como lo llaman los populares polacos (no porque los más veteranos echen de menos a Brigitte Bardot) juega con otra pieza del puzzle a la vez: la designación del presidente del Parlamento Europeo. A pesar de los lloros de los liberales, se respetará la división de los cinco años entre los grupos mayoritarios (PP y PSOE). Las tortas están, de nuevo, en casa de la derecha, donde Berlusconi ha propuesto un candidato italiano para intentar zancadillear al favorito, Jerzy Buzek (la segunda B de la ecuación). Buzek, polaco, será casi con seguridad elegido como presidente para los dos años y medio del PPE. Todas las negociaciones de la trastienda han intentado convencer a Berlusconi para que retirara a su hombre, Mario Mauro, y elegir por consenso a Buzek, y así evitar una dolorosa votación que mostraría división en el partido, que luce una fresca mayoría en la nueva legislatura. Pero el primer ministro italiano quiere una buena golosina a cambio.

Esta carrera tiene millas por contar, muchas de las cuales se correrán esta semana. Así que lo dejamos para la próxima entrada.

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5 comentarios

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5 Respuestas a “Marxismo para entender a Barroso

  1. Jorge

    Esperando a la próxima entrada, felicidades por la primera y una invitación: cómo explicar que Zapatero apoye al hombre de Berlusconi para presidir el Europarlamento… sin haber tenido que pasar por Cerdeña y sus famosas azafatas. A ver si me lo cuentas.

  2. Bob

    Ya que en Europa ganan los neoliberales aplicando políticas socialdemócratas, Barroso, afamado cantor de las Azores,al poder….

  3. Concha

    ¡¡¡Cuanto voy a aprender con tus comentarios!!! , y cuanto vas a “picar” a tu tío

  4. iDuardo

    Yo sólo tengo una duda… ¿Quién es Marxismo, el de Gladiator? No se, yo lo veo todo muy Barroso…

  5. Moncho Satoló

    Estimado Europresso:

    Toda una lección de análisis político. Le seguiré con gran atención de ahora en adelante.

    Mucha suerte con el proyecto.

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